Esto de comprarse un piso debe parecerse mucho a lo de tener niños: sólo te cuentan la parte bonita de ser papás, lo de las noches sin dormir, las complicaciones del embarazo/parto, las preocupaciones de por vida, etc. se las guardan en el tintero (en plan conspiración judeo-masónica) para que la especie humana no se extinga...
Pues con los pisos yo creo que es algo por el estilo, porque piensas en lo bonito que será amueblarlo, decorarlo, ponerlo a tu gusto... Sí, sí, precioso... Hasta que te pones a ello!