22 de septiembre de 2012

Post-Comentario a la reaparición de Perli

Estaba escribiéndole un comentario a Perli en su blog tras su (por mi parte tan ansiado) regreso, pero al final la cosa se me ha alargado tanto que he decido escribirle desde aquí:

Perli, hijamida, daba por hecho que era cosa de la maternidad que llevaras meses sin dar señales de vida, pero la prudencia me llevó a no escribirte correos ni nada porque quién me decía a mí que no fuera otra cosa?

Ayomá qué alegría volver a leerte, y es que los 5 meses que llevas tú con Bicho Inés en el mundo llevo yo cuatro con El Rano en mi barriga!

Jatetú que nuestra relación es meramente bloguera-epistolar, pero eras una de las personas que a las que más me apetecía contárselo!

Pues sí, mi santo y yo decidimos lanzarnos a la aventura y fue cosa rápida, dos meses tardó la cosa en cuajar. (He de decir en nuestra defensa que llevábamos ya muchos años de práctica para que la cosa, cuando tuviera que hacerse efectiva, funcionara a la perfección)

Y me acuerdo mucho de ti por eso de cómo se les llama desde el principio... Aquí mi pareja de lecho y padre de la criatura decidió desde el principio que hasta que supiéramos si era gallo o gallina iba a llamarse "El Rano".

Ahora ya sabemos que va a ser niño (esto merece post aparte) y se llamará como su padre y mi abuelo. Aunque el padre de la criatura sigue llamándole Rano y mi madre sigue horrorizada con dicha denominación de su primer nieto xD

Y me acuerdo también de ti cuando me toca eso de los consejos gratuitos de la gente (y de tu post al respecto) y sobre todo me acuerdo de ti cuando la gente me toca la barriga... ¿Cómo puede ser que no escribieras nada al respecto? (me acordaría si lo hubieras hecho xDDD)

Comentaba con Pili un día, ella también es de mi opinión, con qué permiso se cree la gente cada  vez que ve a una embarazada para lanzarse a sobar la barriga como si de un suave peluche (o similar) se tratara? Servidora siempre ha sido muy prudente con esas cosas, y hasta a mis amigas más próximas les he preguntado si podía o si les molestaba que les tocara la barriga.

La cosa es que la familia y la gente cercana no me molesta, más allá de sentirme un poco el juguete de moda, pero que todos los "ajenos" a mi círculo más cercano que se lanzan con sus manos a mi barriga cada vez que se enteran de la noticia y/o me ven por la calle... ¿Quién te ha dicho que puedes hacerlo? ¿Voy yo tocando las calvas de la gente? ¿Le froto la chepa a los que la tienen? ¿Te cogo el culo por tenerlo respingón o te agarro una teta porque me llame la atención?

De verdad, llámame remilgosa, pero la gente se cree con unos derechos adquiridos que no sé ni cómo, ni dónde, ni por qué. ¿Hijamida, Perli, no me digas que tú no lo sufriste?

En fin, que como de costumbre me enrollo más de la cuenta.

Que me alegro un montón de tu vuelta al ciberespacio, que te echaba de menos y que quería compartir contigo que en febrero vamos a ser uno más en este nuestro hogar.

Descansa y disfruta los ratitos que Bicho Inés te deje.

Y si ves que la cosa no fluye, recuerda lo que mi padre siempre dice "de pequeños son para comérselos y luego te arrepientes de no habértelos comido". Lo mismo es cuestión de pegarle el primer bocao!

27 de marzo de 2012

Ruta tapera por Córdoba

Hace unas semanas las amigas de Tapas&Tweets () Sara (@sarappm) y Belén (@mbeleogar) me pidieron que les hiciera una ruta tapera por Córdoba.

Y claro, con lo que me gusta a mí lo del comer y beber, el problema vino para elegir los sitios que recomendar. El caso es que al final seleccioné cinco de los sitios que más me gustan para ir de tapas y de paso les hice una mini-ruta turística por parte de los sitios más emblemáticos de Córdoba. Para un paseíto en una única jornada, no está nada mal creo yo.

Me gustó tanto la ruta que les hice, que con su permiso voy a hacer copy&paste para uso y disfrute de todos los que por aquí paréis.

Y quien sabe, lo mismo éste es el inicio de una serie de Rutas Taperas por Córdoba... De momento, aquí os dejo la que les preparé a las amigas de Sevilla, espero que os guste!

A las buenas tardes, servidora de ustedes (que aunque no es cordobesa de nacimiento lo es de adopción y se siente tanto o incluso más que cualquiera que haya nacido aquí) se dispone a darles un paseíto turístico-gastronómico por este tesoro cultural y gastronómico que es Córdoba.

Zapato cómodo y cinturilla elástica, que el día lo va a merecer. Y antes de que se me olvide, para ir conociendo toda la historia presente y pasada de los sitios que vamos a recorrer, nada como llevar en vuestros smartphones la aplicación de Cordobapedia.

Comenzamos nuestro paseo en la Calahorra  y cruzamos por el Puente Romano para llegar al Arco del Triunfo, a.k.a. Puerta del Puente (que desde la reforma lo han dejado más que bonito). Giramos a la derecha bordeando la Mezquita y seguimos la fachada sur de la misma doblando hacia la izquierda cuando llegamos a la esquina sureste.

Recorremos toda la fachada este de la Mezquita por la calle Magistral González Francés y al llegar a la esquina nordeste de la Mezquita encontraremos una puerta para entrar al Patio de los Naranjos, así que no os quedéis mirando tímidamente desde fuera, que entrar y admirar el Patio de los Naranjos es gratis (otra cosa es querer entrar a la Mezquita). Después de quedar extasiadas con la belleza de este emblemático lugar salimos por la misma puerta que entramos y justo en frente hacemos nuestra primera parada. El Bar Santos. Pedimos tortilla y fino. Aquellos a los que no les guste demasiado el fino puede probar con un fitifiti (del inglés fifty fifty xDDD, mitad fino mitad vino dulce, generalmente PX) pero cuidaíto que entra que da gusto y se sube a la cabeza igual de fácil que se bebe. Si tampoco te gusta eso, pues nada, una cañita siempre está bien para acompañar la archiconocida tortilla del Santos.

Con las fuerzas repuestas callejeamos siguiendo esta ruta. Durante el paseo encontraremos un par de cosillas a destacar, aparte de la belleza de las callejas cordobesas: La plaza de Jerónimo Páez también conocida como la plaza del museo, donde se encuentra el Museo Arqueológico y Etnológico de Córdoba que bien merecen una visita (y donde también usan los códigos QR!). Y otra cosa que siempre llama mi atención cada vez que paso por delante es el paisaje vertical que se encuentra a mitad de la calle Ambrosio de Morales, mirando a vuestra derecha en las fachadas colindantes con el único solar que existe en la zona y que según reza en la placa que lo acompaña ha recibido algún premio que otro. 

Cuando llegamos al final de la ruta indicada, al principio de la calle Diario de Córdoba hemos llegado a nuestro segunda parada tapera: la Taberna Rafalete. Éste es el segundo local con el mismo nombre y se ha abierto recientemente; el original se encuentra en el barrio de Fátima. Aquí nos pedimos unos pinchitos morunos, con un par por cabeza vamos bien. Otro medio de fino (siempre D.O. Montilla Moriles, no lo olvidemos) y seguimos "p'lanate"! Adentrándonos un poco más en la cultura del vino cordobesa os cuento la diferencia entre medio y copa: Usando el catavinos (el que se usa aquí para los Montilla Moriles es algo más grande y "barrigón" que el típico catavinos jerezano que es más chico y recto) se dice que es "un medio" cuando se llena hasta el mismo borde del catavinos y le dicen copa cuando dejamos entre uno y dos dedos hasta el borde de la copa, que es lo que llaman la corona.

Seguimos nuestra ruta tapera y a escasos 200 metros tenemos nuestra tercera parada. Ésta es la ruta que debemos seguir. Y justo a nuestra derecha subiendo por la calle Claudio Marcelo encontramos los restos de un Templo Romano que lindan con el Ayuntamiento. Pasado el Templo Romano giramos a la derecha en la calle María Cristina y llegamos a la Taberna El Gallo. Taberna con solera y el mismo aspecto prácticamente que cuando se abriera en 1936. Pedimos gambas rebozás, salmorejo y un medio de Amargoso. Amargoso es el fino de la bodega propia de la taberna que lleva el mismo nombre: Bodegas El Gallo.

Volvemos a salir a la Calle Claudio Marcelo y le tiramos cuesta arriba (así bajamos un poquillo lo que llevamos comido y bebido) siguiendo este caminito. A mitad de los 350 metros que nos separan de nuestro siguiente destino nos encontramos de frente con la Plaza de las Tendillas. Como curiosidad contaros que aquí es donde se celebran las campanadas de fin de año, con el reloj de la plaza que en lugar de campanadas marca las horas a golpe de acorde de guitarra. La fuente en mitad de la plaza está flanqueada al este y al oeste por los chorros de agua que suben desde el suelo y que en verano sirven de refresco para los chiquillos (y no tan chiquillos). Continuamos nuestro camino y llegamos San Miguel donde está nuestra cuarta y penúltima parada tapera: Casa El Pisto (a.k.a. Taberna San Miguel) donde no podíamos pedir otra cosa que no sea un pisto coronado con un buen huevo frito. Para beber como siempre un medio de fino, pero si vemos que ya se nos ha subido a la cabeza, lo mismo es hora de pasarnos al agua jejeje. 

Y emprendemos camino hacia nuestra última parada tapera. 450 metros nos separan de nuestro destino y ésta es la ruta. Salimos de El Pisto y nos dirigimos a la recién peatonalizada calle José Cruz Conde (muy interesante cómo a través del pavimento se muestra parte de la Córdoba más antigua). Continuamos por la calle Góngora hasta llegar al Bulevar Gran Capitan y siguiendo la fachada del Gran Teatro por la calle Menéndez Pelayo llegamos a nuestra última parada tapera: Taberna La Verdad. Aquí nuestro medio de rigor, que tienen buen fino, acompañado de una tapa (pedir tapa) de boquerones en vinagre, que son de los mejorcitos de Córdoba y un flamenquín (que te lo traen ya cortado y eso siempre se agradece). 

Y aquí finaliza nuestra ruta tapera por hoy. Si os habéis quedado con hambre es que sois un saco sin fondo ninguno.



16 de marzo de 2012

Volver a empezar

Hay veces en la vida que te encuentras como cuando estrenabas cuaderno cuando eras pequeñ@: con todas sus páginas en blanco y tú llen@ de ilusión e ideas para ir rellenando sus páginas poco a poco...

Tengo un cuaderno impoluto delante y los rotus de colores encima de la mesa. 

Vamos a ver qué sale de todo esto!

27 de enero de 2012

La caja de las sonrisas perdidas

Cuando era chica pensaba que el Ratoncito Pérez tendría todos los dientes de todos los niños guardados en un almacén, en miles y miles de cajas de cartón, ordenados y catalogados para tenerlo todo bajo control. Con la cantidad de niños que éramos en el mundo, y los dientes que cada uno mudamos, haría falta tanto espacio...

Ahora imagino que tiene que haber algún sitio en el mundo donde se estén guardando todas las sonrisas perdidas.

Hace un par de inviernos, el segundo que pasé aquí en Andalucía, pasamos 4 meses de agua continuada. Apenas vimos el sol en esos meses un par de veces durante más de dos días seguidos. A la gente se le notaba en el carácter. Aquí se disfruta del sol, de la calle, de la gente y del buen tiempo. Y ese invierno nada de eso era posible. Los caracteres de la gente comenzaban a agriarse y escuchabas contestaciones malsonantes y que no le pegaban nada a gente que en condiciones normales eran todo candor y buenas palabras.

Con esto de la crisis está pasando lo mismo. Lo mismo pero a lo bestia.

La mayor parte de la población estamos permanentemente en una situación de angustia descontrolada, de incertidumbre, de "miedo" al qué va a pasar... Muchos de los que han perdido la sonrisa también han perdido su trabajo. La mayoría de aquellos que conservan su trabajo, viven con ansiedad constante por no saber qué va a ser de su puesto de trabajo mañana, pasado mañana y al otro...

El otro día mi amiga M me decía "lo peor es que no está en nuestra mano". Y es cierto, la mayoría de todos los que viven con la intranquilidad de no saber qué les depara el día siguiente tampoco pueden hacer mucho más. Al punto que ha llegado la situación, que te dejen sin trabajo o no es algo que no depende de uno mismo...

Comentábamos M y yo, aquí el que no se consuela es porque no quiere, que al menos nos tenemos a nosotros (refiriéndose a la cuadrilla) y somos capaces de pasar la tarde del sábado con un café intentando arreglar el mundo y echándonos unas risas (de esas de las que cada vez quedan menos). Fue decir esa frase y pensar en nuestras vidas si ni si quiera tuviéramos a esos que nos rodean y nos ayudan a pasar este tipo de situaciones lo menos mal que se puede: "Calla tía, que ha sido pensar que ni si quiera tuviéramos esos momentos de esparcimiento y dejar la mente que se libere y se me ha puesto un mal cuerpo..."

Necesitamos encontrar esa caja con todas las sonrisas perdidas y devolverlas a sus legítimos dueños. Parece una chorrada, pero si evitamos las caras mustias el estado anímico general mejora aunque sea mínimamente, que ya es algo. Yo me paso el día intentando sonreír y recordándoselo a los demás a diario (ahora me he enganchado a eso del Twitter y todas las mañanas con los buenos días recuerdo a mis followers que hay que sonreír un poquito!).

Lo dicho, mientras que la cosa mejora o no, entre que salimos de esta que tenemos encima o no, una sonrisilla de vez en cuando hace milagros! O por lo menos evita amargarnos más! :-)

14 de octubre de 2011

Lo que ha unido el banco, que no lo separe Ikea

Esto de comprarse un piso debe parecerse mucho a lo de tener niños: sólo te cuentan la parte bonita de ser papás, lo de las noches sin dormir, las complicaciones del embarazo/parto, las preocupaciones de por vida, etc. se las guardan en el tintero (en plan conspiración judeo-masónica) para que la especie humana no se extinga...

Pues con los pisos yo creo que es algo por el estilo, porque piensas en lo bonito que será amueblarlo, decorarlo, ponerlo a tu gusto... Sí, sí, precioso... Hasta que te pones a ello!

13 de septiembre de 2011

La gente da asco

Así en frío puede sonar muy duro, pero las cosas son como son y la gente por norma general da bastante asco. Da asco en tanto en cuanto van a su puta bola y se olvidan de que están rodeados de otras personas, que también tienen sus vidas y que no tienen por qué estar a merced de los caprichos de cada cual.

Todo esto viene a que van a conseguir que me salga una úlcera mañanera. Desde que ha comenzado el cole (y van sólo dos días, tengo fe en que la cosa mejore cuando la gente se habitúe de nuevo al ritmo escolar-laboral) el venir por las mañanas a trabajar en coche es una lucha continuada contra los antojos las necesidades individuales de cada cual.

26 de agosto de 2011

La parte fea de nuestras vacaciones en Croacia...

Sí, ya sé que aún no he terminado aún de contaros todo nuestro viaje de vacaciones por Croacia, soy consciente de ello, pero las cosas de palacio van despacio, y más cuando nos encontramos en medio de lo que podríamos llamar "Lo que ha unido el banco que no lo separe Ikea" (aunque ese tema para otro post enterito)...

No quería dejar pasar la oportunidad de comentaros la parte "no bonita" de nuestras vacaciones en Croacia: La empresa de alquiler de coches. Parece que allí en Croacia (no sé si ocurrirá en más países) tienen montada una industria increíble de estafas a los turistas en esto de alquilar coches...

Aquí os dejo el enlace al blog que hemos creado para contar nuestro caso. Esperamos que sirva de aviso a aquellos que vayáis a viajar a ese precioso país, y que os sirva de ayuda si como nosotros habéis sido víctimas...


23 de agosto de 2011

Carrefour: Una de cal y otra de arena

Desde que soy una tuitera más he de reconocer que mi percepción y relación con algunas empresas ha mejorado considerablemente. El poder tener una conversación a base de 140 caracteres facilita la vida mucho más que esas llamadas a teléfonos de atención al cliente con tonos de espera interminables...

Pero vayamos al tema que nos ocupa: Carrefour.

Ayer fue una de esas ocasiones en las que la atención recibida por parte de la empresa a través de Twitter fue muy satisfactoria. En concreto fue @CarrefourES quien me ofreció respuestas a las dudas que me surgieron sobre una promoción. No me ofrecieron una solución instantánea, pero pusieron todo de su mano y me informaron de la solución que se la iba a dar al día siguiente. 

El tema en cuestión era un cupón de un folleto que habíamos descargado desde su web y que al imprimirlo el código de barras para pasarlo en caja al pagar quedaba borroso y los número de dicho código de barras completamente ilegibles. 

Desde aquí mi más sincera felicitación a los señores de @CarrefourES por su gestión de Twitter.

Y aquí tenéis la conversación que mantuvimos durante algunas horas para ver cómo podíamos solucionar el tema del cupón borroso...


Y ahora la parte no tan bonita de nuestra visita de ayer a Carrefour. Íbamos tan contentos por los pasillos, felices de la vida porque había conseguido solucionar el tema del cupón borroso, cuando llegamos al lineal de las especias.

Y qué nos encontramos allí cuando fuimos a buscar el orégano?! Que lo que a veces te indican como ahorro en realidad es... Juzguen ustedes mism@s!

A las pruebas me remito (móvil en mano me apresuré a sacar sendas fotos, ya que tal hecho no podía quedar sin documentación gráfica que lo corroborase).

 

En la parte inferior podréis ver el precio por unidad de peso a la que sale cada uno de los envases. En el pequeño el kilogramo de orégano sale a 28'66 € mientras que en el envase grande, cuya estrella amarilla se encarga de anunciarnos que es un ENVASE AHORRO sale a 35,97 € el kilo.

El envase ahorro tiene un coste por kilo de 7'31€ más caro que el envase pequeño. ¿Dónde dicen que está el ahorro?

Y si antes felicitaba a @CarrefourES por su fantástica gestión de su cuenta de Twitter ahora les invito a que de alguna forma intenten explicar dónde está el ahorro que con tan destacada estrella amarilla anuncian.

Familia, ya sabéis, mucho ojo con los envases ahorro, precios anticrisis, lotes maxi ahorro y cualquier otra suculenta oferta que os pongan delante porque realmente no lo son...

28 de julio de 2011

Entrecajasdecarton, one more time

El título del blog viene de mi primera vez. Sí, de la primera mudanza, de cuando iba buscando cajas antes de abandonar la capital del reino para comenzar una nueva vida en el sur...

Y cuatro años después y y tres mudanzas después vuelvo a verme inmersa en el más absoluto de los caos.

Cajas de cartón, bolsas de plástico, más cajas, maletas, paquetes, papel de burbujas, polvo, mucho polvo, la ropa desperdigada, los zapatos en el suelo de una habitación todos desparramados...

El sábado hicimos la mudanza gorda. No es que hayamos hecho varias en estos días, pero las dos semanas anteriores he ido empaquetando todo lo que teníamos en el piso en el que hemos estado el último año y hemos ido llevando cosas al trastero. El sábado hicimos el traslado de todas esas cosas que ya no cabían en el trastero, de los muebles que teníamos en el piso y de los muebles y cosas que teníamos almacenados desde el año pasado en "el campo" de la familia de mi pareja de lecho.

Gracias a que contamos con la ayuda de cuatro amigos pudimos pegar el empujón gordo el sábado, y desde entonces estamos durmiendo en nuestro nuevo hogar. Y gracias a ellos, porque si no entre nosotros no hubiéramos terminado ni en 3 días, y menos con mi tobillo chungo en mitad de la operación traslado...

Debemos ser masoquistas porque de verdad que lo de mudarnos en julio-agosto es de locos... El otro día lo pensaba y en cuatro años he hecho 3 mudanzas... Una a casi 500 km, la otra de 150 y esta última a 2'5. Las dos últimas en estas fantásticas fechas estivales tan apropiadas para los esfuerzos físicos. Por lo menos hemos ido afinando y esta tiene pinta de ser la última, por lo menos en muchos años...

En fin, que ahora nos toca vivir durante un tiempo en ese estado de duda continua: "tú sabes dónde guardamos tal cosa?", "en qué caja puede andar no se cuantos?", "aquello lo hemos tirado o lo guardamos?"

Lo dicho, que otra vez estamos entrecajasdecarton...


18 de julio de 2011

Cuando todo va demasiado rodado...

Si ya le decía yo el otro día a mi madre que todo iba demasiado rodado...

Después de que se nos fuera la cabeza, parecía que ya estaba todo hecho, pero nada más alejado de la realidad.Desde aquel día mi vida ha sido un continuo espacio-tiempo de llamadas, anotaciones, listas, presupuestos...

Voy todo el día con el móvil pegado a la oreja (si ya era dependiente ahora soy una yonki!), con un cuaderno (sí, además de la Mouleskine que siempre me acompaña he tenido que buscarme un cuaderno a la antigua usanza para ir apuntando TODO y que no se me pase nada) que me acompaña allá donde vaya, y con prisas, con muchas prisas para todos lados...

Tenemos que abandonar la casa en la que estamos viviendo ahora para el día 31, por lo que antes de eso hemos tenido que conseguir alguien que nos arreglara un desconchón en la bañera, alguien que nos arreglara el suelo, alguien que se atreviera a pegarle al piso una limpieza general en condiciones, una furgoneta para el sábado que haremos la mudanza y un puñao de amigos que nos echen una mano para hacer los portes...

Parece que llegó un momento en que los presupuestos me salían por las orejas, pero creo que ya está todo controlado.

La semana pasada me arreglaron la bañera. Del desconchón ni rastro! Unos auténticos profesionales.

El suelo estamos en ello. La tarima estaba destrozada en varias de las habitaciones. Yo creo que los anteriores inquilinos le han pegado bocados o algo porque si no no me lo explico. Está claro que la gente cuando está de alquiler en un piso no le presta atención ni cuida las cosas como debería, pero lo de estos clama al cielo...

El tema de la limpieza parece que también está controlado. Después de que nos pasaran un presupuesto (una empresa de limpieza) por el que nos entró un ataque de risa la mar de gracioso, al final hemos dado con una señora muy apañada que junto con su hermana se van a atrever a pegarle un repaso al piso por un precio razonable.

La furgoneta reservada y los colegas convencidos a cambio de ofrecerles cerveza y remojón en la piscina...

Mientras, en estos días de atrás, hemos cambiado el bombín de la cerradura del trastero para poder ir llevando cosas. Cada vez somos más manitas para este tipo de asuntos...

Y hemos empezado a empaquetar y hacer cajas con todo lo que en el día a día no vamos utilizando. Y sobre todo los libros. ¿Puede ser que tengamos tantísimos libros y para colmo que estén todos leídos por al menos uno de nosotros si no por los dos?

El caso es que el jueves pasado le decía a mi señora progenitora que parecía mentira pero que al final habíamos conseguido cuadrarlo todo en las fechas para hacer la mudanza en condiciones, que no terminaba de creérmelo y seguro que algo nos fallaba. Ella me decía que era cuestión de planificación, que lo habíamos planificado bien y nos estaba saliendo rodado...

Ea, pues el sábado por la mañana, gracias a la ausencia de una baldosa en la acera cuando iba a Correos me doblé un tobillo hasta tocar la parte exterior de mi tobillo derecho con el suelo, me caí (debió estar guapa la caída) y he conseguido un fantástico esguince, que para la mudanza me viene que ni pintado...

Y en esas estamos. Ahora he añadido las muletas a la larga lista de cosas que llevo conmigo a cuestas todos los días...

Por lo menos puedo seguir haciendo y llenando cajas. Lo de cargar con ellas... de eso que se encargue otro!


P.D.: Volvemos a la tarea de ir buscando cajas de cartón allá donde vamos... será que me paso la vida entrecajasdecartón

13 de julio de 2011

Vacaciones en Croacia: Día 3, día de murallas y playa

Martes 7 de junio de 2011, visitamos Ston, Mali Ston, Dubrovnik y Kupari

El tercer día de nuestro viaje teníamos pensado en un principio visitar la Isla de Korčula. Pero la noche anterior pensamos con algo de detenimiento y decidimos que dos horas de coche hasta Orebic, el punto donde había que coger el ferry, para pasar unas pocas horas en Korčula y otras dos horas de coche de vuelta no nos compensaba sobre todo por el madrugón que había que pegarse para coger el barco, así que la misma noche del lunes busqué otro destino alternativo para visitar la mañana del miércoles.

De todas maneras, os dejo aquí las informaciones que había buscado para dirigirnos hasta Korčula. Había que hacer dos horas aproximadas de coche por la carretera que bordea la costa en dirección norte hacia la península de Peljesac. Se llega hasta Orebić, en la parte superior de la península de Peljesac, y allí se coge el ferry que te deja en Korčula. Los precios y horarios de dicho ferry podéis encontrarlos aquí.

Como os decía, el martes cogimos el coche y tras una hora de recorrido dirección norte por la carretera que bordea la costa llegamos hasta el itsmo que une el continente con la península de Peljesac. Allí se encuentran Ston y Mali Ston. Dos pequeñísimos pueblecitos, pero con un encanto especial.

Llegamos a Ston, desayunamos en uno de los locales del pueblo, y tras dar un paseo fuimos a dar cuenta de lo más destacado de Ston, su muralla. Aunque también famoso por sus salinas, Ston cuenta con la muralla más larga de Europa (la segunda más larga después de la china) que se construyó precisamente para proteger las salinas y el vergel que conforma el valle. La entrada a la muralla nos costó 30 kunas por persona. 

Digamos que la muralla está dividida en dos “recorridos”. Uno de ellos es la muralla que rodea el pueblo de Ston, y el otro recorre todo el perímetro que conforma la muralla llegando hasta Mali Ston, el pueblito que se construyó al otro lado de la montaña pegando al mar y donde son famosos por el cultivo de ostras y mejillones.

Paseamos por la muralla de Ston disfrutando de unas preciosas vistas, mucho calor y una serpiente (no muy grande) que se cruzó por debajo de nuestros cuatro pares de pies lo que puso emoción y algunos gritos al asunto... 

De los cuatro, dos sólo hicimos el paseo por la muralla que rodea Ston mientras que los otros dos valientes se atrevieron a llegar hasta Mali Ston paseando por el recorrido de la muralla, así que quedamos en encontrarnos allí. 

Cogimos el coche y en 5 minutos estábamos en Mali Ston. Éste pueblito es más pequeño incluso que Ston, con casas del s. XV y millones de bateas en el agua donde crían los mejillones y ostras más famosos de toda la costa dálmata. 

Estuvimos paseando por sus callejas y nos sentamos en uno de los bancos que se encuentran en el muelle, a ver moverse el agua rítmicamente mientras hacíamos tiempo esperando a nuestros amigos que habían ido de expedición por la muralla. En unos treinta y cinco minutos estábamos todos juntos de nuevo y salimos de vuelta a Dubrovnik.

Tras otra hora aproximada de coche, estábamos de vuelta en Dubrovnik, dispuestos a pasear por la muralla del casco antiguo. La entrada a la muralla se encuentra en el extremo de la calle principal que linda con la Puerta de Ploce. El  precio de entrada era de 70 kunas por persona. 

El paseo por la muralla, si eres de hacer millones de fotos, puede ser eterno porque a cada metro de muralla que recorres encuentras un rincón o una perspectiva que antes no habías visto. Dando un paseo relajadamente se puede recorrer la muralla en unas dos horas, disfrutando de las vistas y deteniéndote para hacer fotos aquí y allá. 

Los destrozos de los bombardeos que aún perduran se pueden ver mejor cuando paseas por la parte superior de la muralla, desde la que se observa el conjunto completo del casco antiguo de Dubrovnik.

Recorrer dos murallas en una misma mañana abre el apetito de cualquiera y este día decidimos volver a Baracuda (ver post primer día) donde repusimos fuerzas con unos platos de pasta, unas pizzas y unas ensaladas. 

Mientras terminábamos de comer pensamos en un plan de playa para por la tarde y tras pasar por casa volvimos a coger el coche para dirigirnos hacia Cavtat, por la carretera que bordea la costa pero esta vez en dirección sur. 

El caso es que parece que aquel día era el de las improvisaciones, y no llegamos a Cavtat. Como a mitad de camino está Kupari, y justo pasábamos por allí cuando vimos un cartel de playa y sin pensarlo dos veces nos aventuramos a descubrir ese lugar. Y lo de aventurarnos no estaba muy desencaminado. 

En el enlace que he puesto, justo donde aparece la “chincheta” es donde giramos a la derecha, y seguimos por una pequeña carretera que podéis ver como se pierde entre la vegetación. Y si desde el aire da la sensación de perderse entre la vegetación, a ras de suelo no os podéis imaginar. El asfalto está invadido por la profusa vegetación que va ganándole espacio por los laterales de la carretera. De hecho quien conducía de nosotros no tenía muy claro si avanzar o no, pero los valientes le dijimos “si la gente tira p’alante nosotros también”, aunque es cierto que no habíamos visto a nadie dirigirse hacia allá... 

El caso es que segun nos adentramos y fuimos avanzando con el coche, nos encontramos algunos edificios abandonados, cristaleras rotas, alguna que otra pintada.. y terminamos llegando a una playa tan bonita como desoladora. 

Lo que hace 20 años debía haber sido una de las playas más exclusivas, con complejos hoteleros de gran categoría, a día de hoy es una playa con un chitinguito y un puñado de construcciones destrozadas, testigos de una guerra que aún está demasiado cerca. 

Resulta increíble que hayan pasado veinte años, que parece mucho pero en realidad está aquí al lado. Nos resultó muy impactante ver las marcas de la metralla disparada desde mar adentro en todas las fachadas frontales de los hoteles, balcones desaparecidos (de un “pepinazo”) cuyo único rastro son hierros colgando y ventanas destrozadas, muebles aún en las distintas dependencias que se podían vislumbrar desde el coche, una placa conmemorativa de unos caídos en aquella zona acompañada por coronas y velas... Los resultados de la guerra, que fuera de las zonas puramente turísticas, perduran en el tiempo mucho más de lo que deberían.

Tomamos café en el chiringuito y pasamos la tarde entera en la playa. A eso de las 7 nos retiramos y volvimos a Dubrovnik para preparar las maletas y buscar algunos souvenirs para la familia.

Para cenar... Estuvimos en un restaurante de cuyo nombre no logro acordarme... Intentaré buscar el ticket entre los papeles y actualizar el post con la info. Estaba cerca de Baracuda, es más, fue el camarero de Baracuda (que ya era “coleguita” nuestro tras haber comido dos veces allí y habérnoslo encontrado por la mañana en su otro trabajo: era el que estaba en la puerta de la muralla comprobando los tickets) el que nos recomendó el local, nos llevó hasta él y habló con el dueño para que nos pusiera una mesa en la terraza... 
El pescado exquisito y el risotto delicioso también. De precio algo más elevado que lo que habíamos probado hasta ahora, pero las calidades también se notaba la diferencia.

Y hasta aquí nuestra etapa en Dubrovnik. A partir del día siguiente comenzaríamos con la etapa “nómada” del viaje...

5 de julio de 2011

Vacaciones en Croacia: Día 2, visitando la isla Mljet y Dubrovnik

Lunes 6 de junio de 2011, visitamos Mljet y Dubrovnik

Nos levantamos, nos pegamos un duchazo y salimos danzando para la calle. Escaleras p’arriba por una Dubrovnik silenciosa y vacía, algo que contrastaba bastante con la noche anterior, para salir de la muralla que rodea el casco antiguo.

Hago un inciso para comentaros que la noche anterior nos percatamos de que en la calle paralela a la de nuestro alojamiento se encontraban los únicos 3 bares de copas que vimos por la zona. Eso conlleva una cantidad de ruido y movimiento considerable, pero también he de alcarar que Diana tiene la casa muy bien acondicionada con doble acristalamiento para el ruido y unos fantásticos equipos de aire acondicionado para no pasar calor por la noche y descansar a la perfección.

Salimos del casco antiguo, recogimos nuestros coche y nos dirigimos a la parte más nueva de Dubrovnik (Lapad) en busca del barquito que nos llevara hasta la isla Mljet. El coche lo dejamos aparcado en uno de los parkings que se encuentran a lo largo del puerto, a 8 kunas la hora.

En Internet se pueden encontrar los horarios y precios del Catamarán Melita que es el que nos llevó hasta Polače. Los billetes se compran media hora antes de embarcar en una caseta que tienen a tal efecto en el mismo puerto.

Llegamos a la población de Polače. Compramos unos víveres en el supermercado para la comida y terminar de completar el desayuno. Alquilamos unas bicis por 70 kunas el día cada una de ellas para visitar el Parque Nacional de Mljet y nos pusimos en marcha.

La entrada al Parque Nacional cuesta, si no recuerdo mal, 90 kunas por persona e incluye el transporte en bus hasta la parte superior del parque donde se encuentran los lagos y el viaje en barco para cruzar a la isla. La subida hacia los lagos tiene un tramo que para quien no está en forma, como es el caso de servidora, se puede hacer duro, pero nada que bajarse de la bici e ir andando no solucione.

Cuando llegamos a la zona de los lagos, pegamos un paseo con la bici alrededor del mayor, nos pegamos un baño en un “ensanche” que encontramos en la orilla donde poder dejar la bicis mientras nos refrescábamos.

Volvimos al punto desde donde sale el barco para visitar la isla en medio del lago. Una horita dando un paseo por allí y de vuelta a por las bicis.

Camino de vuelta hacia Polače hay otro repecho complicado, pero nada que sea insalvable. Llegamos al puerto, nos hicimos unos bocadillos con los víveres que habíamos comprado segun llegamos y después de comer paseamos en bici en dirección contraria al parque natural por la (única) carretera en busca de alguna playa cercana (nos habían indicado que a unos 3 km había una).

Nos quedamos con las ganas porque cuando llevábamos la mitad del recorrido más o menos vimos una fantástica señal que nos avisaba de la proximidad de una subida con un 7% de desnivel y con las mismas nos dimos la vuelta, que no nos habíamos ido de vacaciones para sufrir...

De regreso otra vez al puerto de Polače y a pegarse un remojón de nuevo. ¿En el puerto? Sí, en el puerto. Es algo de lo que nos maravilló de Croacia, incluso en los puertos el agua está cristalina!

Llegamos de vuelta a Dubrovnik a eso de las 7 de la tarde, lo que nos permitió pegarnos un paseo por el casco antiguo con luz. El casco antiguo es chiquitito, la calle principal (Stradum) tiene 300 metros de longitud, así que en un rato (si no quieres entrar a las iglesias y demás monumentos) puedes haber hecho un recorrido por los sitios más pintorescos. Eso sí, el paseo por la muralla lo dejamos para el día siguiente, que ése por sí solo ya son un par de horitas.

Aunque la mayor parte del casco antiguo de Dubrovnik está restaurado, tras los bombardeos sufridos en 1991 y 1992, aún quedan marcas de metralla en algunas fachadas de algunos edificios (como por ejemplo en la columna de entrada en la iglesia jesuíta de San Ignacio). Existe un cartel en la entrada por la parte superior de la muralla en la que vienen indicados los impactos y daños provocados por los proyectiles en todo el casco antiguo.

Después del paseito nos tomamos unas cervezas en un sitio con unas vistas brutales. Son dos “locales” (de nombre Buzza) que se encuentran en la parte exterior de la murralla, de cara al mar. Son dos terrazas montadas sobre bloques de hormigón de cara al mar con unas vistas increibles.

Para concluir la jornada, cenamos en Kamenice (también recomendación de Lonely Planet)  donde cenamos un pescado estupendo y fresco a muy buen precio... Los mejillones exquisitos!!! Y una ración (muy) considerable! Es más, en España yo creo que con esa cantidad hubieran sacado como poco dos raciones...

Y con esto y un fantástico helado de postre... hasta el día siguiente a las ocho!

30 de junio de 2011

Qué fuerte!!! Qué fuerte!!! Qué fuerte!!!

El martes pasado tras dejar en casa de mi abuela-suegra a mi pareja de lecho, volvía sola en el coche y no paraba de repetir esas dos palabras: 

- Qué fuerte!!! Qué fuerte!!! Qué fuerte!!!

Hoy, en la firma "de verdad" me han sudado las manos por primera vez en mi vida...

Dos años buscando piso. Dos meses buscando hipoteca. Dos días esperando una respuesta a la oferta. Dos millones de papeles entre una firma y otra. Y hoy en dos millones de firmas lo hemos hecho!!!

NOS HEMOS CASADO POR EL BANCO!!!

QUÉ FUERTE!!! QUÉ FUERTE!!! QUÉ FUERTE!!!


P.D.: Nunca pensé que firmaría (las dos veces) con el mismo boli xDDD

29 de junio de 2011

Vacaciones en Croacia: Día 1, llegamos a Dubrovnik (editado por actualización importante)

Nuestro viaje al extranjero este año ha tenido como destino Croacia. Para satisfacer la curiosidad de todos aquellos que me preguntan, y para que sirva de referencia a aquellos que quieran visitar esta fantástico destino, voy a escribir 10 post sobre nuestro viaje. Uno dedicado a cada día que duró nuestra aventura, para no agotarme yo escribiendo y no cansar al personal que lo lea.

Intentaré enriquecer los post con enlaces de referencia a los sitios que hemos visitado o sobre los que nos hemos alojado, así como rutas de ferries y demás. Cuando estuve planificando un poco nuestro viaje, me ayudó un montón los diarios de viajeros que habían estado en Croacia antes que nosotros, así que espero que este diario le ayude a aquellos que aún no han visitado la Costa Dálmata.

Hemos ido dos parejas y hemos estado 10 días recorriendo la Costa Dalmata, partiendo desde Dubrovnik y llegando como visita más al norte al Parque Nacional de Plitvice desde donde emprendimos la vuelta hacia Dubrovnik por el interior. Comenzamos!!!


Domingo 5 de junio de 2011, llegamos a Croacia

Llegamos al Aeropuerto de Dubrovnik el domingo 5 por la tarde.  Antes de abandonar el aeropuerto cambiamos parte del dinero que llevábamos en Euros a la moneda local: Kunas. El cambio más o menos se corresponde con 7 Kunas por Euro, así que hemos vuelto sabiéndonos la tabla del 7 a la perfección!

Recogimos nuestro coche en el parking del aeropuerto. Lo alquilamos un par de meses antes, desde España a través de www.autoeurope.es. (Aquí es donde he editado esta publicación, para contaros la parte menos bonita de nuestro viaje a Croacia, la devolución del coche y los consiguientes problemas. Os dejo un enlace a otro post donde os cuento lo ocurrido. Mucho ojo con las agencias de alquiler de coches, que parece que tienen montada una industria de fraude a turistas que es un auténtico emporio...)

Nos dirigimos hacia Dubrovnik. Pocos kilómetros separan el casco antiguo de Dubrovnik del el aeropuerto. Apenas media hora escasa en coche. 

El casco antiguo de Dubrovnik es completamente peatonal, así que tienes que conseguir soltar tu coche en algún sitio fuera de la muralla. Lo primero que nos encontramos allí al llegar... Hay que pagar por aparcar en casi todas las zonas de Dubrovnik. La zona más cara (la más próxima al casco antiguo) costaba 10 Kunas la hora. Buscamos un sitio donde dejar el coche, sacamos el pertinente ticket y cogimos nuestras maletas para dirigirnos al apartamento que habíamos alquilado con anterioridad desde España. 

El de Dubrovnik fue el único alojamiento que llevamos ya reservado, por tratarse de un sitio en el casco antiguo y por llegar a tiro hecho por lo menos las primeras noches. 
Nos alojamos en Hotel House Tereza. En un pequeño apartamento que constaba de 2 dormitorios, cuarto de baño y cocina/salón/comedor. Todo muy limpio. No demasiado grande, pero tampoco nos importaba ya que a fin de cuentas por el alojamiento pasábamos para ducharnos y dormir.
Diana, la dueña, nos estaba esperando. Fue muy amable en todo momento y siempre dispuesta a echarnos un mano con lo que nos hiciera falta.

Tras una merecida ducha nos pegamos un paseito por el casco antiguo de Dubrovnik. De la calle principal hacia arriba todo escaleras. De la calle principal hacia el mar todo llano. Tenerlo en cuenta sobre todo para el tema maletas y demás bultos que tengáis que desplazar desde el coche hasta vuestro alojamiento.

Aquel día cenamos en una pizzería llamada Baracuda siguiendo la recomendación de nuestra Lonely Planet (siempre va con nosotros cuando salimos fuera...). Cantidades abundantes a precios razonables en una calleja del casco antiguo. (Aquí os dejo un enlace con un montón de comentarios sobre el sitio.)

De postre un heladito mientras paseábamos de camino a casa. Los helados son muy típicos en toda Croacia, o por lo menos eso nos ha parecido durante nuestro recorrido. Puestos callejeros y establecimientos en locales al uso ofrecen una amplia variedad de sabores, desde los tradicionales a los más novedosos y extravagantes. ¿Los precios? Entre 6 y 10 kunas dependiendo del sitio. Para generalizar, por un euro te podías comer un magnífico helado de un tamaño más que razonable!

Y con esto concluimos nuestro primer día en Croacia, preparando la mochila para visitar al día siguiente la isla de Mljet!

27 de abril de 2011

El mal de las barrigas gordas

Llega una etapa en la vida de una persona, en la mía en este caso, en la que parece que mucha gente (las chicas en realidad) a tu alrededor sufre una extraña epidemia en la que se te pone la barriga gorda gorda como si te hubieras comido una sandía entera.

Sí, hablo de esa época en la que a todo el mundo le da por embarazarse. Supongo que habremos llegado a la edad. Primero empezó la epidemia de bodas. Luego comenzó la de embarazos. Ahora mismo vivimos en medio de la vorágine que consiste en ambas unidas: cuando no tienes una boda tienes dos o Fulanita te dice que se ha quedado embarazada y en cuanto te das cuenta Menganita ha tenido ya su criaturita.

Disfrutábamos de unos días de descanso esta Semana Santa unos cuantos amigos (dos embarazadas y una criatura de año y medio incluidas) cuando una de las embarazadas nos contaba que no va a ir a las famosas clases de preparación para el parto. La madre de la criaturica de año y medio comentaba que a ella le resultó bastante útil, que aprendió muchas cosas prácticas del día a día que nadie te explica y que resultaba bastante grato encontrarte con más gente en la misma situación que tú. 

Yo me lo imagino en plan terapia de grupo, rodeada de gente que tiene los tobillos igual de hinchados que tú, con las hormonas igual de alteradas que las tuyas, mismas restricciones en cuanto a alimentación y hábitos... Vamos, que además de aprender debe ser grato poder encontrarte con gente en las mismas condiciones que tú.

La cuestión es que esta amiga embarazada que no va a ir a las clases de pre parto nos explicaba su razón y parecía bastante lógica: las clases preparto de la Seguridad Social son a las 11:30 de la mañana. Nos contaba que tal y como está la cosa, no puede decirle a sus jefes que va a acudir a dichas clases y que se apañen. Ella, afortunada de la vida, cuenta con seguro médico privado al que consultó por el horario de sus clases y resultaron ser a las 9 de la noche. Cosa que tampoco le convencía del todo, porque después de todo el día trabajando lo único que le apetece es llegar a casa y dormir. (Me han llegado a comentar que hay embarazadas a las que la batería les dura unas 3 horas, y después de eso sólo piensan en dormir, dormir y dormir).

Independientemente de que mi amiga tenga seguro médico privado, y por tanto una segunda oportunidad de acudir a dichas clases, me ponía en la piel de todas esas contagiadas por la epidemia de barrigas gordas gordas y no entendía quién planifica los horarios de esas clases que parecen tan interesantes cuando te encuentras en ese estado.

A las once y media de la mañana tienes todas las posibilidades de estar trabajando (si estás dentro de los privilegiados con empleo), y tal y como están las cosas, poca gente creo que pueda permitirse el lujo de ausentarse de su puesto de trabajo durante X días la duración que tengan dichas clases (¿1 hora?) más el tiempo para ir y volver.

Y volviendo a lo de la época de la vida en la que todo el mundo se embaraza me he puesto a pensar en cuando nos toque. No es que esté en nuestros planes más próximos, pero algún día tendremos que hacer algo por la perpetuación de la especie... 

Y después de los "maravillosos" nueve meses y la baja por maternidad, ¿qué hacemos con la criatura? Porque servidora tiene horario (hoy por hoy, quien sabe cuando llegue el momento) de 09:00 a 19:00 y mi pareja de lecho cuenta con horario de 08:00 a 15:00 (también por el momento, vete tú a saber)... Supongo que habrá que buscar una buena guardería, pedir una reducción de jornada y rezar para que la concedan y no sea en horario partido porque entonces seguimos en las mismas...


Nosotros no somos partidarios de los abuelos guardería. Los niños son de quien los tiene. Los abuelos ya tuvieron los suyos propios (tú en este caso) y no tienes por qué cargarles con tus responsabilidades. Y por si tuviéramos alguna tentación, nada como la dura realidad: servidora tiene a sus progenitores a 700 km y mi pareja de lecho por desgracia se quedó sin los suyos hace tiempo, por lo que el día que nos toque estaremos "solos ante el peligro"...


Y es que se quejan de la baja natalidad y de que cada vez es más tarde la edad en la que se tiene el primer hijo, pero es que tal y como está montada la vida hoy día es complicado. Si te fijas, sólo han sido un par de detallitos sobre los que he divagado en estas líneas, y son dos de los cientos de cosas que se te vienen encima cuando traes un retoño a este mundo.

Me encantan los críos, pero da un poco de vértigo, no?

6 de abril de 2011

De vuelta a la rutina...

Ya ha pasado un mes desde que volví a la rutina de los privilegiados con empleo.

Y no ha sido nada fácil. Si encontrar trabajo en la actualidad es complicado, volver a trabajar después de 9 meses en paro es cuando menos duro.

Han sido nueve meses sin empleo. De los cuales, los cuatro primeros me los tomé "de vacaciones". Cuatro meses de "vacaciones", como cuando estaba en la universidad, pero con más pasta que entonces! Aclarar que eso de tomármelos de vacaciones no quiere decir que no buscara trabajo, que lo hacía, pero no era una auténtica búsqueda activa de empleo.

Esos cuatro primeros meses visitaba a diario los portales de empleo y tenía activadas las alertas en empresas de reclutamiento de personal y portales de búsqueda de empleo. Pero claro, en verano lo que suele encontrarse son ofertas de empleo para sustituciones y cubrir bajas, por lo que las posibilidades reales de encontrar empleo estable son escasas. 

Así que me dediqué a disfrutar. Viajé un montón, visité a la familia todo lo posible y más. Hicimos una fantástica mudanza y todo lo que esto conlleva (quien no lo haya experimentado nunca, mejor que no lo haga). Invertí mucho tiempo en mi proyecto personal (www.madeinpanchi.es) y en resumen, hice todo aquello que cuando estás en activo no puedes hacer por falta de tiempo.

Pasados esos cuatro meses, cuando el periodo estival terminó y todo el mundo volvía a sus quehaceres cotidianos, comencé mi nueva rutina. Había que levantarse a una hora decente, si no lo haces así entras en un dinámica en el que al final terminas por cambiar los horarios, viviendo de noche y durmiendo de día. Así que a las 9 de la mañana estaba en pié, salvo contadas excepciones (un par de cenas/copas entre semana y algún resfriado). Ducha. Desayuno. Búsqueda activa de empleo. Tareas del hogar - Gestiones varias. Comida. También hice algún curso, acudía a mis citas con mi orientadora del programa Andalucía Orienta, visitas a la Oficina de Empleo, etc. Y luego por la tarde a disfrutar de mi pareja de lecho, del tiempo que teníamos para disfrutar juntos y hacer todo eso que antes no podíamos porque no disponíamos del tiempo necesario. 

Y así día tras día... Había conseguido crear una rutina que me mantuviera cuando menos activa, lo cual es muy importante cuando estás desempleado, sobre todo para mantener un buen estado de ánimo, imprescindible en las malas épocas. Y después de muchos esfuerzos y labor de investigación llegó el esperado fruto: un empleo!

Ha sido un mes complicado. Las dos primeras semanas con un estado de ansiedad (doy por hecho que era ansiedad porque nunca había sentido algo así) que no se lo deseo a nadie. El pecho "encogío". El estómago cerrado que me impedía comer por mucho que yo quisiera. Despertarme varias veces por la noche. Estado de agotamiento desde el mismo lunes por la mañana hasta el domingo a última hora. Hasta perdí tres kilos!!!

Y es que eran muchas cosas juntas de golpe! Había dejado de fumar un mes antes, trabajo nuevo, nuevos compañeros, nuevos retos, nuevo horario, salir corriendo del trabajo para llegar al fisio (aún andaba con la espalda a vueltas)...

Pero parece que ya está superado!!! Un complejo vitamínico, muchas ganas, apoyo por parte de familia, amigos y pareja de lecho... Ha costado, pero creo que puedo decir que he cogido el ritmo y ya no hay quien me pare!!! 

Ahora hasta voy y vuelvo del trabajo andando (en total 8 km al día), por lo menos en estos días que aún se puede antes de que llegue el calor abrasador...

Lo dicho, la vuelta a la rutina es dura pero... quién dijo que fuera fácil?!?!

5 de abril de 2011

Historias de carteles II

Corrían los primeros días de agosto del año pasado cuando nos mudamos a este nuestro hogar actual. Aún tengo un par de cajas de cartón, en un rincón del pasillo, para que no se nos olvide que esta vivienda no deja de ser temporal... Ya sabéis, cajas de cartón siempre a tu alrededor.

A lo que iba, que nos mudamos. El piso está guay en general. En el centro. Con plaza de garaje. Dos dormitorios y un baño. Lo justo para servidora y su pareja de lecho. A más pequeño menos que limpiar!!!

Me vuelvo a ir por las ramas... 

El caso es que tenemos unas ventanas que dan al pasaje por el que se entra a los portales. Un pasaje no demasiado ancho y sin salida. Que de nuestra ventana a la de en frente habrá... no sabría decir, soy malísima para las distancias, pero pongamos que son unos 6 o 7 metros, así que podréis imaginaros que las vistas de salón a salón son magníficas.

Por suerte tenemos unos estores fantásticos, que dejan pasar un montón de luz y desde fuera resultan totalmente opacos (Ikea Power!!!). Eso sí, es necesario bajar la persiana cuando hay más luz dentro de casa que en la calle, porque en esas circunstancias estamos completamente vendidos.

Como todo hijo de vecino, nunca mejor dicho, servidora es curiosa. El ser humano es curioso por naturaleza, y me atrevería a decir que el españolito de a pie es cotilla por naturaleza. Así que fruto de mi curiosidad de ser humano, o de mi cotillerío de españolita, no pude durante varios meses evitar miradas furtivas hacia las ventanas opuestas a las nuestras.

Así que poco a poco fui descubriendo que nuestros vecinos de en frente son dos chavales, más o menos de nuestra quinta. Uno de ellos se pasaba el día entero en casa, como hacía yo por aquella época. Al otro se le veía menos, tirando a nada. Y poco más pude averiguar a base de miraditas.

Y llegaron las Navidades, y aunque las pasadas navidades no fui el Espíritu de la Navidad como me ocurre otros años (las malas rachas es lo que tienen), no pude evitar en Nochevieja hacer gala de ese espíritu navideño que poco me había acompañado hasta el momento.

Pasamos por casa después de la cena y las uvas con la familia y antes de ir de copas con los amigos, y mientras hacíamos tiempo un pensamiento cruzó mi mente. Y tal cual lo pensé lo hice ante la atónita mirada de mi pareja de lecho.


Tuvieron que pasar dos días para que mis vecinos regresaran a su morada después de pasar el fin de año fuera, y cuál fue mi sorpresa cuando el día 3 de enero encontré respuesta en su ventana!!!


Básicamente habíamos hecho de nuestras ventanas el muro de cualquier red social que se precie, pero a la antigua usanza.

El tema causó furor entre mis contactos en Facebook: "Como si lo hubierais sacado de "Love Actually"", "al final lo que perduran son las formas de comunicacion mas basicas¡¡¡", "que arte!"... Y así otros tantos comentarios.

Ni que decir tiene que ya nos hemos tomado más de un café, en nuestra casa y en la suya, pero que no perdemos la esencia de nuestra relación y cada vez que queremos comunicarnos algo importante lo hacemos con un cartel en la ventana.

6 de marzo de 2011

Docureality...

Escribo este post desde la cama, con el móvil para ser más exactos, así que es posible que el corrector ortográfico haga de las suyas y ponga en mis dedos palabras que yo no he tecleado...

Pues eso, que estoy en la cama, tapada hasta las orejas mientras la fiebre comienza a subirme por segunda noche consecutiva...

 La cosa es que aquel post que escribí sobre la mueca, resultó en una inflamación articular en diciembre con un tratamiento de ibuprofeno cada ocho horas durante tres semanas y un protector de estómago (menos mal que por lo menos pensó en el agujero que se podría hacer en mi estómago...). Durante el tratamiento guay. Terminé el tratamiento y la primera semana bien, la segunda no tan bien y la tercera estaba llamando a otro traumatólogo para ir a verle la semana siguiente. Así que en febrero mi dolor de espalda resultó ser una contractura (llevo cuatro meses ya y me lo dicen ahora?) y el tratamiento otra vez ibuprofeno, manta eléctrica 10 minutos-algesal-manta eléctrica 10 minutos y diez sesiones de fisio. En el fisio me están metiendo corrientes, microondas y onda corta. Sólo me falta emitir en FM!!! A ver cómo funciona esto porque el miércoles y el jueves estuve muy bien, pero desde el viernes vuelvo a estar con la mueca en la cara a vueltas...

Y para rematar, me he pillado un trancazo de la muerte! Tanto que llevo día y medio metida en la cama con más frío que cazando pingüinos... A nadie le gusta ponerse malo, pero... Menos aún este fin de semana!!! 

Y por qué no este fin de semana?

(Redoble de tambores...)

PORQUE MAÑANA COMIENZO A TRABAJAR!!! Increible pero cierto, al fin he conseguido encontrar trabajo!!!

Tenemos una pareja de amigos que a finales de 2010 firmaron como fijos en sus respectivos trabajos. Decían en plan de coña que iban a llamar a un docurreality de estos de hoy día (Callejeros, Comando Actualidad, Reporteros, Vidas Anónimas...) para que les entrevistaran. No sólo conservaban sus trabajos en los tiempos que corren, sino que además habían conseguido que les hicieran fijos (aunque siendo sinceros, con los tiempos que corren tampoco es garantía de nada...)

El caso es que este fin de semana les decía yo que cuando vayan a llamar que les hablen de mí. Que soy un brote verde de esos que hablan. Que en unas circunstancias como las actuales con 4.300.000 parados en éste nuestro país, y en una ciudad como Córdoba, donde siempre ha estado muy complicada la cosa del empleo, servidora ha conseguido trabajo!!!

Es una alegría, para mí y para los que me rodean. He recuperado la tranquilidad mental que había perdido en los últimos meses. Ya  no noto esa espinita que me tenía compungida sin querer exteriorizarlo más de la cuenta...

El cómo he conseguido el trabajo, ya os lo cuento en otro post, pero deciros, que la labor de buscar empleo es lo más parecido a investigación detectivesca que he hecho nunca...
Voy a darle a publicar y me doy mediavuelta, a ver si durmiendo consigo que se me reponga mínimamente el cuerpo para mañana...

22 de febrero de 2011

¿Y tú dónde estabas?

Este año están bastante pesaditos con el tema del 23F. Me parece estupendo que este año cumplamos todos veintidiez, pero no tienen que estar recordándolo a todas horas, no? xDDD

El caso es que he visto anunciado en la tele un programa en el que van preguntándole a distintas personalidades dónde estaban ellos el día del 23F y contando sus experiencias sobre aquel acontecimiento.

Yo el 23F, según me han contado estaba en urgencias.

Tenía 16 días y mis padres (veinteañeros primerizos) habían acudido a urgencias con su bebé porque según les explicaron más tarde los médicos, servidora tenía una otitis de campeonato.

Estaban esperando allí en urgencias cuando mi padre salió a comprar tabaco para hacer más llevadera la espera, y en el kiosko se enteró de que acababan de entrar en el Congreso. Subió y se lo contó a mi madre. Creo que me han contado que cuando terminaron en urgencias se fueron a casa a seguir los acontecimientos desde los medios que podían emitir.

Yo no recuerdo nada de aquello, y creo que entonces sólo me preocupaban mis oídos que me dolían, pero me pongo en la piel de mi madre y la sensación de incertidumbre ante todo aquello debió ser bastante sobrecogedora...

Y tú, dónde estabas el 23F?

15 de febrero de 2011

Como cuando era chica...

El otro día un compañero de mi cuñado le comentó que en la empresa de su mujer buscan un administrativo. En tiempos como los que corren parece que los contactos personales es una de las mejores armas, así que ni corta ni perezosa me puse una vez más a intentar adaptar mi cv al puesto en cuestión.

Al final fui capaz de meterle la tijera, pero no pude hacerlo sola. Me tuvieron que ayudar como cuando era chica. Como cuando te cogían la mano con la que sujetabas las tijeras y te iban guiando por la línea de puntos...

Quita esto, recalca estos aspectos de esta etapa y estos de esta otra, quita ese curso, estos conocimientos fuera... Y de un plumazo habíamos borrado horas y horas de esfuerzo y duro trabajo, noches durmiendo muchas menos horas de las recomendadas, pruebas de todo tipo, disgustos y alegrías, retos superados... Una pena oye!

Todo sea por recibir una llamada en la que me ofrezcan un empleo...