23 de agosto de 2011

Carrefour: Una de cal y otra de arena

Desde que soy una tuitera más he de reconocer que mi percepción y relación con algunas empresas ha mejorado considerablemente. El poder tener una conversación a base de 140 caracteres facilita la vida mucho más que esas llamadas a teléfonos de atención al cliente con tonos de espera interminables...

Pero vayamos al tema que nos ocupa: Carrefour.

Ayer fue una de esas ocasiones en las que la atención recibida por parte de la empresa a través de Twitter fue muy satisfactoria. En concreto fue @CarrefourES quien me ofreció respuestas a las dudas que me surgieron sobre una promoción. No me ofrecieron una solución instantánea, pero pusieron todo de su mano y me informaron de la solución que se la iba a dar al día siguiente. 

El tema en cuestión era un cupón de un folleto que habíamos descargado desde su web y que al imprimirlo el código de barras para pasarlo en caja al pagar quedaba borroso y los número de dicho código de barras completamente ilegibles. 

Desde aquí mi más sincera felicitación a los señores de @CarrefourES por su gestión de Twitter.

Y aquí tenéis la conversación que mantuvimos durante algunas horas para ver cómo podíamos solucionar el tema del cupón borroso...


Y ahora la parte no tan bonita de nuestra visita de ayer a Carrefour. Íbamos tan contentos por los pasillos, felices de la vida porque había conseguido solucionar el tema del cupón borroso, cuando llegamos al lineal de las especias.

Y qué nos encontramos allí cuando fuimos a buscar el orégano?! Que lo que a veces te indican como ahorro en realidad es... Juzguen ustedes mism@s!

A las pruebas me remito (móvil en mano me apresuré a sacar sendas fotos, ya que tal hecho no podía quedar sin documentación gráfica que lo corroborase).

 

En la parte inferior podréis ver el precio por unidad de peso a la que sale cada uno de los envases. En el pequeño el kilogramo de orégano sale a 28'66 € mientras que en el envase grande, cuya estrella amarilla se encarga de anunciarnos que es un ENVASE AHORRO sale a 35,97 € el kilo.

El envase ahorro tiene un coste por kilo de 7'31€ más caro que el envase pequeño. ¿Dónde dicen que está el ahorro?

Y si antes felicitaba a @CarrefourES por su fantástica gestión de su cuenta de Twitter ahora les invito a que de alguna forma intenten explicar dónde está el ahorro que con tan destacada estrella amarilla anuncian.

Familia, ya sabéis, mucho ojo con los envases ahorro, precios anticrisis, lotes maxi ahorro y cualquier otra suculenta oferta que os pongan delante porque realmente no lo son...

28 de julio de 2011

Entrecajasdecarton, one more time

El título del blog viene de mi primera vez. Sí, de la primera mudanza, de cuando iba buscando cajas antes de abandonar la capital del reino para comenzar una nueva vida en el sur...

Y cuatro años después y y tres mudanzas después vuelvo a verme inmersa en el más absoluto de los caos.

Cajas de cartón, bolsas de plástico, más cajas, maletas, paquetes, papel de burbujas, polvo, mucho polvo, la ropa desperdigada, los zapatos en el suelo de una habitación todos desparramados...

El sábado hicimos la mudanza gorda. No es que hayamos hecho varias en estos días, pero las dos semanas anteriores he ido empaquetando todo lo que teníamos en el piso en el que hemos estado el último año y hemos ido llevando cosas al trastero. El sábado hicimos el traslado de todas esas cosas que ya no cabían en el trastero, de los muebles que teníamos en el piso y de los muebles y cosas que teníamos almacenados desde el año pasado en "el campo" de la familia de mi pareja de lecho.

Gracias a que contamos con la ayuda de cuatro amigos pudimos pegar el empujón gordo el sábado, y desde entonces estamos durmiendo en nuestro nuevo hogar. Y gracias a ellos, porque si no entre nosotros no hubiéramos terminado ni en 3 días, y menos con mi tobillo chungo en mitad de la operación traslado...

Debemos ser masoquistas porque de verdad que lo de mudarnos en julio-agosto es de locos... El otro día lo pensaba y en cuatro años he hecho 3 mudanzas... Una a casi 500 km, la otra de 150 y esta última a 2'5. Las dos últimas en estas fantásticas fechas estivales tan apropiadas para los esfuerzos físicos. Por lo menos hemos ido afinando y esta tiene pinta de ser la última, por lo menos en muchos años...

En fin, que ahora nos toca vivir durante un tiempo en ese estado de duda continua: "tú sabes dónde guardamos tal cosa?", "en qué caja puede andar no se cuantos?", "aquello lo hemos tirado o lo guardamos?"

Lo dicho, que otra vez estamos entrecajasdecarton...


18 de julio de 2011

Cuando todo va demasiado rodado...

Si ya le decía yo el otro día a mi madre que todo iba demasiado rodado...

Después de que se nos fuera la cabeza, parecía que ya estaba todo hecho, pero nada más alejado de la realidad.Desde aquel día mi vida ha sido un continuo espacio-tiempo de llamadas, anotaciones, listas, presupuestos...

Voy todo el día con el móvil pegado a la oreja (si ya era dependiente ahora soy una yonki!), con un cuaderno (sí, además de la Mouleskine que siempre me acompaña he tenido que buscarme un cuaderno a la antigua usanza para ir apuntando TODO y que no se me pase nada) que me acompaña allá donde vaya, y con prisas, con muchas prisas para todos lados...

Tenemos que abandonar la casa en la que estamos viviendo ahora para el día 31, por lo que antes de eso hemos tenido que conseguir alguien que nos arreglara un desconchón en la bañera, alguien que nos arreglara el suelo, alguien que se atreviera a pegarle al piso una limpieza general en condiciones, una furgoneta para el sábado que haremos la mudanza y un puñao de amigos que nos echen una mano para hacer los portes...

Parece que llegó un momento en que los presupuestos me salían por las orejas, pero creo que ya está todo controlado.

La semana pasada me arreglaron la bañera. Del desconchón ni rastro! Unos auténticos profesionales.

El suelo estamos en ello. La tarima estaba destrozada en varias de las habitaciones. Yo creo que los anteriores inquilinos le han pegado bocados o algo porque si no no me lo explico. Está claro que la gente cuando está de alquiler en un piso no le presta atención ni cuida las cosas como debería, pero lo de estos clama al cielo...

El tema de la limpieza parece que también está controlado. Después de que nos pasaran un presupuesto (una empresa de limpieza) por el que nos entró un ataque de risa la mar de gracioso, al final hemos dado con una señora muy apañada que junto con su hermana se van a atrever a pegarle un repaso al piso por un precio razonable.

La furgoneta reservada y los colegas convencidos a cambio de ofrecerles cerveza y remojón en la piscina...

Mientras, en estos días de atrás, hemos cambiado el bombín de la cerradura del trastero para poder ir llevando cosas. Cada vez somos más manitas para este tipo de asuntos...

Y hemos empezado a empaquetar y hacer cajas con todo lo que en el día a día no vamos utilizando. Y sobre todo los libros. ¿Puede ser que tengamos tantísimos libros y para colmo que estén todos leídos por al menos uno de nosotros si no por los dos?

El caso es que el jueves pasado le decía a mi señora progenitora que parecía mentira pero que al final habíamos conseguido cuadrarlo todo en las fechas para hacer la mudanza en condiciones, que no terminaba de creérmelo y seguro que algo nos fallaba. Ella me decía que era cuestión de planificación, que lo habíamos planificado bien y nos estaba saliendo rodado...

Ea, pues el sábado por la mañana, gracias a la ausencia de una baldosa en la acera cuando iba a Correos me doblé un tobillo hasta tocar la parte exterior de mi tobillo derecho con el suelo, me caí (debió estar guapa la caída) y he conseguido un fantástico esguince, que para la mudanza me viene que ni pintado...

Y en esas estamos. Ahora he añadido las muletas a la larga lista de cosas que llevo conmigo a cuestas todos los días...

Por lo menos puedo seguir haciendo y llenando cajas. Lo de cargar con ellas... de eso que se encargue otro!


P.D.: Volvemos a la tarea de ir buscando cajas de cartón allá donde vamos... será que me paso la vida entrecajasdecartón

13 de julio de 2011

Vacaciones en Croacia: Día 3, día de murallas y playa

Martes 7 de junio de 2011, visitamos Ston, Mali Ston, Dubrovnik y Kupari

El tercer día de nuestro viaje teníamos pensado en un principio visitar la Isla de Korčula. Pero la noche anterior pensamos con algo de detenimiento y decidimos que dos horas de coche hasta Orebic, el punto donde había que coger el ferry, para pasar unas pocas horas en Korčula y otras dos horas de coche de vuelta no nos compensaba sobre todo por el madrugón que había que pegarse para coger el barco, así que la misma noche del lunes busqué otro destino alternativo para visitar la mañana del miércoles.

De todas maneras, os dejo aquí las informaciones que había buscado para dirigirnos hasta Korčula. Había que hacer dos horas aproximadas de coche por la carretera que bordea la costa en dirección norte hacia la península de Peljesac. Se llega hasta Orebić, en la parte superior de la península de Peljesac, y allí se coge el ferry que te deja en Korčula. Los precios y horarios de dicho ferry podéis encontrarlos aquí.

Como os decía, el martes cogimos el coche y tras una hora de recorrido dirección norte por la carretera que bordea la costa llegamos hasta el itsmo que une el continente con la península de Peljesac. Allí se encuentran Ston y Mali Ston. Dos pequeñísimos pueblecitos, pero con un encanto especial.

Llegamos a Ston, desayunamos en uno de los locales del pueblo, y tras dar un paseo fuimos a dar cuenta de lo más destacado de Ston, su muralla. Aunque también famoso por sus salinas, Ston cuenta con la muralla más larga de Europa (la segunda más larga después de la china) que se construyó precisamente para proteger las salinas y el vergel que conforma el valle. La entrada a la muralla nos costó 30 kunas por persona. 

Digamos que la muralla está dividida en dos “recorridos”. Uno de ellos es la muralla que rodea el pueblo de Ston, y el otro recorre todo el perímetro que conforma la muralla llegando hasta Mali Ston, el pueblito que se construyó al otro lado de la montaña pegando al mar y donde son famosos por el cultivo de ostras y mejillones.

Paseamos por la muralla de Ston disfrutando de unas preciosas vistas, mucho calor y una serpiente (no muy grande) que se cruzó por debajo de nuestros cuatro pares de pies lo que puso emoción y algunos gritos al asunto... 

De los cuatro, dos sólo hicimos el paseo por la muralla que rodea Ston mientras que los otros dos valientes se atrevieron a llegar hasta Mali Ston paseando por el recorrido de la muralla, así que quedamos en encontrarnos allí. 

Cogimos el coche y en 5 minutos estábamos en Mali Ston. Éste pueblito es más pequeño incluso que Ston, con casas del s. XV y millones de bateas en el agua donde crían los mejillones y ostras más famosos de toda la costa dálmata. 

Estuvimos paseando por sus callejas y nos sentamos en uno de los bancos que se encuentran en el muelle, a ver moverse el agua rítmicamente mientras hacíamos tiempo esperando a nuestros amigos que habían ido de expedición por la muralla. En unos treinta y cinco minutos estábamos todos juntos de nuevo y salimos de vuelta a Dubrovnik.

Tras otra hora aproximada de coche, estábamos de vuelta en Dubrovnik, dispuestos a pasear por la muralla del casco antiguo. La entrada a la muralla se encuentra en el extremo de la calle principal que linda con la Puerta de Ploce. El  precio de entrada era de 70 kunas por persona. 

El paseo por la muralla, si eres de hacer millones de fotos, puede ser eterno porque a cada metro de muralla que recorres encuentras un rincón o una perspectiva que antes no habías visto. Dando un paseo relajadamente se puede recorrer la muralla en unas dos horas, disfrutando de las vistas y deteniéndote para hacer fotos aquí y allá. 

Los destrozos de los bombardeos que aún perduran se pueden ver mejor cuando paseas por la parte superior de la muralla, desde la que se observa el conjunto completo del casco antiguo de Dubrovnik.

Recorrer dos murallas en una misma mañana abre el apetito de cualquiera y este día decidimos volver a Baracuda (ver post primer día) donde repusimos fuerzas con unos platos de pasta, unas pizzas y unas ensaladas. 

Mientras terminábamos de comer pensamos en un plan de playa para por la tarde y tras pasar por casa volvimos a coger el coche para dirigirnos hacia Cavtat, por la carretera que bordea la costa pero esta vez en dirección sur. 

El caso es que parece que aquel día era el de las improvisaciones, y no llegamos a Cavtat. Como a mitad de camino está Kupari, y justo pasábamos por allí cuando vimos un cartel de playa y sin pensarlo dos veces nos aventuramos a descubrir ese lugar. Y lo de aventurarnos no estaba muy desencaminado. 

En el enlace que he puesto, justo donde aparece la “chincheta” es donde giramos a la derecha, y seguimos por una pequeña carretera que podéis ver como se pierde entre la vegetación. Y si desde el aire da la sensación de perderse entre la vegetación, a ras de suelo no os podéis imaginar. El asfalto está invadido por la profusa vegetación que va ganándole espacio por los laterales de la carretera. De hecho quien conducía de nosotros no tenía muy claro si avanzar o no, pero los valientes le dijimos “si la gente tira p’alante nosotros también”, aunque es cierto que no habíamos visto a nadie dirigirse hacia allá... 

El caso es que segun nos adentramos y fuimos avanzando con el coche, nos encontramos algunos edificios abandonados, cristaleras rotas, alguna que otra pintada.. y terminamos llegando a una playa tan bonita como desoladora. 

Lo que hace 20 años debía haber sido una de las playas más exclusivas, con complejos hoteleros de gran categoría, a día de hoy es una playa con un chitinguito y un puñado de construcciones destrozadas, testigos de una guerra que aún está demasiado cerca. 

Resulta increíble que hayan pasado veinte años, que parece mucho pero en realidad está aquí al lado. Nos resultó muy impactante ver las marcas de la metralla disparada desde mar adentro en todas las fachadas frontales de los hoteles, balcones desaparecidos (de un “pepinazo”) cuyo único rastro son hierros colgando y ventanas destrozadas, muebles aún en las distintas dependencias que se podían vislumbrar desde el coche, una placa conmemorativa de unos caídos en aquella zona acompañada por coronas y velas... Los resultados de la guerra, que fuera de las zonas puramente turísticas, perduran en el tiempo mucho más de lo que deberían.

Tomamos café en el chiringuito y pasamos la tarde entera en la playa. A eso de las 7 nos retiramos y volvimos a Dubrovnik para preparar las maletas y buscar algunos souvenirs para la familia.

Para cenar... Estuvimos en un restaurante de cuyo nombre no logro acordarme... Intentaré buscar el ticket entre los papeles y actualizar el post con la info. Estaba cerca de Baracuda, es más, fue el camarero de Baracuda (que ya era “coleguita” nuestro tras haber comido dos veces allí y habérnoslo encontrado por la mañana en su otro trabajo: era el que estaba en la puerta de la muralla comprobando los tickets) el que nos recomendó el local, nos llevó hasta él y habló con el dueño para que nos pusiera una mesa en la terraza... 
El pescado exquisito y el risotto delicioso también. De precio algo más elevado que lo que habíamos probado hasta ahora, pero las calidades también se notaba la diferencia.

Y hasta aquí nuestra etapa en Dubrovnik. A partir del día siguiente comenzaríamos con la etapa “nómada” del viaje...

5 de julio de 2011

Vacaciones en Croacia: Día 2, visitando la isla Mljet y Dubrovnik

Lunes 6 de junio de 2011, visitamos Mljet y Dubrovnik

Nos levantamos, nos pegamos un duchazo y salimos danzando para la calle. Escaleras p’arriba por una Dubrovnik silenciosa y vacía, algo que contrastaba bastante con la noche anterior, para salir de la muralla que rodea el casco antiguo.

Hago un inciso para comentaros que la noche anterior nos percatamos de que en la calle paralela a la de nuestro alojamiento se encontraban los únicos 3 bares de copas que vimos por la zona. Eso conlleva una cantidad de ruido y movimiento considerable, pero también he de alcarar que Diana tiene la casa muy bien acondicionada con doble acristalamiento para el ruido y unos fantásticos equipos de aire acondicionado para no pasar calor por la noche y descansar a la perfección.

Salimos del casco antiguo, recogimos nuestros coche y nos dirigimos a la parte más nueva de Dubrovnik (Lapad) en busca del barquito que nos llevara hasta la isla Mljet. El coche lo dejamos aparcado en uno de los parkings que se encuentran a lo largo del puerto, a 8 kunas la hora.

En Internet se pueden encontrar los horarios y precios del Catamarán Melita que es el que nos llevó hasta Polače. Los billetes se compran media hora antes de embarcar en una caseta que tienen a tal efecto en el mismo puerto.

Llegamos a la población de Polače. Compramos unos víveres en el supermercado para la comida y terminar de completar el desayuno. Alquilamos unas bicis por 70 kunas el día cada una de ellas para visitar el Parque Nacional de Mljet y nos pusimos en marcha.

La entrada al Parque Nacional cuesta, si no recuerdo mal, 90 kunas por persona e incluye el transporte en bus hasta la parte superior del parque donde se encuentran los lagos y el viaje en barco para cruzar a la isla. La subida hacia los lagos tiene un tramo que para quien no está en forma, como es el caso de servidora, se puede hacer duro, pero nada que bajarse de la bici e ir andando no solucione.

Cuando llegamos a la zona de los lagos, pegamos un paseo con la bici alrededor del mayor, nos pegamos un baño en un “ensanche” que encontramos en la orilla donde poder dejar la bicis mientras nos refrescábamos.

Volvimos al punto desde donde sale el barco para visitar la isla en medio del lago. Una horita dando un paseo por allí y de vuelta a por las bicis.

Camino de vuelta hacia Polače hay otro repecho complicado, pero nada que sea insalvable. Llegamos al puerto, nos hicimos unos bocadillos con los víveres que habíamos comprado segun llegamos y después de comer paseamos en bici en dirección contraria al parque natural por la (única) carretera en busca de alguna playa cercana (nos habían indicado que a unos 3 km había una).

Nos quedamos con las ganas porque cuando llevábamos la mitad del recorrido más o menos vimos una fantástica señal que nos avisaba de la proximidad de una subida con un 7% de desnivel y con las mismas nos dimos la vuelta, que no nos habíamos ido de vacaciones para sufrir...

De regreso otra vez al puerto de Polače y a pegarse un remojón de nuevo. ¿En el puerto? Sí, en el puerto. Es algo de lo que nos maravilló de Croacia, incluso en los puertos el agua está cristalina!

Llegamos de vuelta a Dubrovnik a eso de las 7 de la tarde, lo que nos permitió pegarnos un paseo por el casco antiguo con luz. El casco antiguo es chiquitito, la calle principal (Stradum) tiene 300 metros de longitud, así que en un rato (si no quieres entrar a las iglesias y demás monumentos) puedes haber hecho un recorrido por los sitios más pintorescos. Eso sí, el paseo por la muralla lo dejamos para el día siguiente, que ése por sí solo ya son un par de horitas.

Aunque la mayor parte del casco antiguo de Dubrovnik está restaurado, tras los bombardeos sufridos en 1991 y 1992, aún quedan marcas de metralla en algunas fachadas de algunos edificios (como por ejemplo en la columna de entrada en la iglesia jesuíta de San Ignacio). Existe un cartel en la entrada por la parte superior de la muralla en la que vienen indicados los impactos y daños provocados por los proyectiles en todo el casco antiguo.

Después del paseito nos tomamos unas cervezas en un sitio con unas vistas brutales. Son dos “locales” (de nombre Buzza) que se encuentran en la parte exterior de la murralla, de cara al mar. Son dos terrazas montadas sobre bloques de hormigón de cara al mar con unas vistas increibles.

Para concluir la jornada, cenamos en Kamenice (también recomendación de Lonely Planet)  donde cenamos un pescado estupendo y fresco a muy buen precio... Los mejillones exquisitos!!! Y una ración (muy) considerable! Es más, en España yo creo que con esa cantidad hubieran sacado como poco dos raciones...

Y con esto y un fantástico helado de postre... hasta el día siguiente a las ocho!

30 de junio de 2011

Qué fuerte!!! Qué fuerte!!! Qué fuerte!!!

El martes pasado tras dejar en casa de mi abuela-suegra a mi pareja de lecho, volvía sola en el coche y no paraba de repetir esas dos palabras: 

- Qué fuerte!!! Qué fuerte!!! Qué fuerte!!!

Hoy, en la firma "de verdad" me han sudado las manos por primera vez en mi vida...

Dos años buscando piso. Dos meses buscando hipoteca. Dos días esperando una respuesta a la oferta. Dos millones de papeles entre una firma y otra. Y hoy en dos millones de firmas lo hemos hecho!!!

NOS HEMOS CASADO POR EL BANCO!!!

QUÉ FUERTE!!! QUÉ FUERTE!!! QUÉ FUERTE!!!


P.D.: Nunca pensé que firmaría (las dos veces) con el mismo boli xDDD

29 de junio de 2011

Vacaciones en Croacia: Día 1, llegamos a Dubrovnik (editado por actualización importante)

Nuestro viaje al extranjero este año ha tenido como destino Croacia. Para satisfacer la curiosidad de todos aquellos que me preguntan, y para que sirva de referencia a aquellos que quieran visitar esta fantástico destino, voy a escribir 10 post sobre nuestro viaje. Uno dedicado a cada día que duró nuestra aventura, para no agotarme yo escribiendo y no cansar al personal que lo lea.

Intentaré enriquecer los post con enlaces de referencia a los sitios que hemos visitado o sobre los que nos hemos alojado, así como rutas de ferries y demás. Cuando estuve planificando un poco nuestro viaje, me ayudó un montón los diarios de viajeros que habían estado en Croacia antes que nosotros, así que espero que este diario le ayude a aquellos que aún no han visitado la Costa Dálmata.

Hemos ido dos parejas y hemos estado 10 días recorriendo la Costa Dalmata, partiendo desde Dubrovnik y llegando como visita más al norte al Parque Nacional de Plitvice desde donde emprendimos la vuelta hacia Dubrovnik por el interior. Comenzamos!!!


Domingo 5 de junio de 2011, llegamos a Croacia

Llegamos al Aeropuerto de Dubrovnik el domingo 5 por la tarde.  Antes de abandonar el aeropuerto cambiamos parte del dinero que llevábamos en Euros a la moneda local: Kunas. El cambio más o menos se corresponde con 7 Kunas por Euro, así que hemos vuelto sabiéndonos la tabla del 7 a la perfección!

Recogimos nuestro coche en el parking del aeropuerto. Lo alquilamos un par de meses antes, desde España a través de www.autoeurope.es. (Aquí es donde he editado esta publicación, para contaros la parte menos bonita de nuestro viaje a Croacia, la devolución del coche y los consiguientes problemas. Os dejo un enlace a otro post donde os cuento lo ocurrido. Mucho ojo con las agencias de alquiler de coches, que parece que tienen montada una industria de fraude a turistas que es un auténtico emporio...)

Nos dirigimos hacia Dubrovnik. Pocos kilómetros separan el casco antiguo de Dubrovnik del el aeropuerto. Apenas media hora escasa en coche. 

El casco antiguo de Dubrovnik es completamente peatonal, así que tienes que conseguir soltar tu coche en algún sitio fuera de la muralla. Lo primero que nos encontramos allí al llegar... Hay que pagar por aparcar en casi todas las zonas de Dubrovnik. La zona más cara (la más próxima al casco antiguo) costaba 10 Kunas la hora. Buscamos un sitio donde dejar el coche, sacamos el pertinente ticket y cogimos nuestras maletas para dirigirnos al apartamento que habíamos alquilado con anterioridad desde España. 

El de Dubrovnik fue el único alojamiento que llevamos ya reservado, por tratarse de un sitio en el casco antiguo y por llegar a tiro hecho por lo menos las primeras noches. 
Nos alojamos en Hotel House Tereza. En un pequeño apartamento que constaba de 2 dormitorios, cuarto de baño y cocina/salón/comedor. Todo muy limpio. No demasiado grande, pero tampoco nos importaba ya que a fin de cuentas por el alojamiento pasábamos para ducharnos y dormir.
Diana, la dueña, nos estaba esperando. Fue muy amable en todo momento y siempre dispuesta a echarnos un mano con lo que nos hiciera falta.

Tras una merecida ducha nos pegamos un paseito por el casco antiguo de Dubrovnik. De la calle principal hacia arriba todo escaleras. De la calle principal hacia el mar todo llano. Tenerlo en cuenta sobre todo para el tema maletas y demás bultos que tengáis que desplazar desde el coche hasta vuestro alojamiento.

Aquel día cenamos en una pizzería llamada Baracuda siguiendo la recomendación de nuestra Lonely Planet (siempre va con nosotros cuando salimos fuera...). Cantidades abundantes a precios razonables en una calleja del casco antiguo. (Aquí os dejo un enlace con un montón de comentarios sobre el sitio.)

De postre un heladito mientras paseábamos de camino a casa. Los helados son muy típicos en toda Croacia, o por lo menos eso nos ha parecido durante nuestro recorrido. Puestos callejeros y establecimientos en locales al uso ofrecen una amplia variedad de sabores, desde los tradicionales a los más novedosos y extravagantes. ¿Los precios? Entre 6 y 10 kunas dependiendo del sitio. Para generalizar, por un euro te podías comer un magnífico helado de un tamaño más que razonable!

Y con esto concluimos nuestro primer día en Croacia, preparando la mochila para visitar al día siguiente la isla de Mljet!